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Los falsos mitos sobre la meditación.

 

Hay que tener claro qué no es la atención plena o mindfulness, en especial referidas a

la práctica formal o meditación, ya que alguna de estas expectativas erróneas son las

responsables de desmotivaciones o dificultades que nos hacen pensar que “esto no es para

mí”. Esto ha dado lugar a falsos mitos sobre la meditación que conviene aclarar.

 

• No es dejar la mente en blanco. Se trata de centrarnos en lo que está haciendo la

mente en cada momento. En vez de eliminar los pensamientos, se trata de ser conscientes

de ellos para llegar a comprender que son solo eso y no la realidad externa. Así dejamos

de perseguir los pensamientos irracionales en vez de bloquearlos, pues está comprobado

que entonces se afianzan aún con más fuerza. Luchar para detener los pensamientos sería

como agitar un vaso de agua turbia para que se volviera clara. No es pues vaciar la mente,

sino atender a todo cuanto acontece para desarrollar una conexión más profunda contigo

mismo y la vida a cada instante.

 

• No es una técnica de relajación, aunque se apoya en la relajación y la calma. La

atención plena persigue la conciencia expandida, ampliar el nivel de tu hasta ahora

“consciencia habitual”, de manera que accedas a una profunda sabiduría interna y puedas

responder con libertad, en vez de reaccionar automáticamente ante los acontecimientos o

estados interiores.

 

• No es pensamiento positivo, de hecho no es “pensamiento”, aunque incluye atender

a tus pensamientos. En la práctica los pensamientos se convierten en objeto de tu atención

como cualquier otra cosa que aparezca en el campo de tu conciencia.

 

• No es renunciar a las emociones, aún cuando sean difíciles: no se trata de eludirlas o

de que se vayan, sino de reparar en ellas con toda su viveza, en vez de lo que solemos hacer

de forma automática e instintiva, que es reforzar aspectos compensatorios o distraernos.

 

• No es entrar en trance, ya que no tratas de abandonar o alterar la experiencia de este

momento, sino de hacerte uno con ella.

 

• No es apartarte de la vida, ya que te pone en sintonía con los demás ayudándote a

sentirte más interrelacionado. A medida que desarrollas la atención plena en tu vida, y en

el grado en el que ésta no se limite a los momentos de práctica formal sino que se extienda

como actitud vital al resto de tu vida, te harás más consciente, más cercano, más servicial,

más compasivo y más comprometido con todo y todos los que te rodean.

 

• No es buscar la beatitud o un estado placentero de paz: de vez en cuando surgen

estados agradables, pero estos van y vienen como todos los demás. No es un fracaso

experimentar inquietud o irritabilidad en la meditación, es tan solo una experiencia más.

 

• No es rehuir el dolor, sino aumentar la capacidad de soportarlo: estar con él hasta

notar que tu sufrimiento viene de la resistencia al dolor, no del dolor en sí mismo. Se trata de

aprender a estar con el dolor desde la aceptación en vez de desde la resistencia, la protesta,

la queja o la evitación.

 

• No es practicar una nueva religión, ya que no se pelea con ninguna creencia, y en

muchas confesiones la consideran beneficiosa para el desarrollo espiritual y psicológico.

 

• No es solo para monjes o monjas de cualquier confesión religiosa. No tienes por qué

ser o hacer nada especial. Se trata en realidad de recordar la conciencia natural y la capacidad

de estar presente que posee cualquier ser humano, de reconectarte con ella y vivir desde

su amplitud. No adquieres nada nuevo, simplemente recuerdas aquello que eres, vuelves a

tu naturaleza original que el ajetreo de la vida y los patrones aprendidos te hicieron olvidar.

Emprendes el camino de vuelta a casa.

Espero con estos puntos haber desmitificado ciertos aspectos de la practica formal de la atención plena, o sea, la meditación, la cual en occidente aún no es realmente conocida como lo que es, una forma de permanecer en el presente consciente, desactivando los pilotos automáticos de nuestro pensamiento y haciendo de la vivencia del ahora algo lleno de plenitud y disfrute.

Si tienes dudas al respecto puedes dejar tus comentarios y si te ha gustado comparte en los botones de redes sociales.

Gracias

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